Alcance por escrito, primero
Qué sistemas entran, qué queda afuera, en qué ventana horaria y a quién se avisa. Sin eso no se empieza: una prueba sin autorización explícita no es un pentesting.
Un pentesting no es un escaneo automático: alguien intenta entrar de verdad, dentro de un alcance acordado y firmado antes de empezar, y después te cuenta hasta dónde llegó y por dónde.
Para quién es
Qué incluye
Qué sistemas entran, qué queda afuera, en qué ventana horaria y a quién se avisa. Sin eso no se empieza: una prueba sin autorización explícita no es un pentesting.
La diferencia con un análisis de vulnerabilidades es esta: una falla chica más otra chica más un permiso de más suelen ser el camino real de entrada, y eso no lo encuentra ningún escáner.
Paso a paso, para que se pueda reproducir y verificar que quedó cerrado. Un hallazgo que no se puede reproducir no se puede dar por arreglado.
Contacto
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Preguntas frecuentes
Puede, y por eso se acuerda antes: qué se prueba, en qué horario y con qué límites. Muchas veces conviene hacerlo contra una copia y dejar producción para lo que no tenga riesgo.
La autorización por escrito de quien sea dueño de los sistemas, el alcance definido y un contacto para avisar si aparece algo grave en el medio. Eso último no espera al informe.
Se avisa en el momento, no al final. El informe es para decidir con calma; una puerta abierta de par en par no puede esperar a que lo escribamos.
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